Respuesta:
El Hermano Branham enseñó que los sistemas denominacionales son erróneos porque representan un intento humano de organizar y controlar lo que Dios quiso que fuera un Reino guiado por Su Palabra y el Espíritu Santo. Él explicó que Dios nunca ofreció una denominación en la Biblia, sino un Reino inconmovible; cualquier estructura creada por el hombre es frágil y está destinada a caer. Evidencia: [EL MUNDO CAYÉNDOSE A PEDAZOS — 62-1216: ¶188–¶196].
Él creía que estos sistemas son erróneos porque, una vez que una revelación fresca de Dios llega (como la justificación con Lutero o la santificación con Wesley), los hombres rápidamente la organizan en credos y dogmas fijos que reemplazan al Espíritu y la Palabra viva. Esto produce maldición y caída, como se ve históricamente desde la iglesia católica romana hasta cada movimiento posterior. Cada vez que se organiza un sistema hecho por el hombre, cae y nunca se levanta de nuevo. Evidencia: [OH SEÑOR, SOLO UNA VEZ MÁS — 63-0628M: ¶103–¶109]; [EL SEGUNDO SELLO — 63-0319: ¶173].
Las denominaciones difieren de la verdadera Iglesia porque la verdadera Iglesia es el Cuerpo de Cristo, nacida de la Palabra, unida por el Espíritu y sin divisiones de credos. La Iglesia verdadera recibe un Reino que no puede ser conmovido, mientras que las denominaciones se basan en membresía, educación formal, credos cerrados y rivalidades (“mi denominación es más grande”). Esto genera amnesia espiritual, donde la gente ya no reconoce la manifestación actual de Dios. Evidencia: [EL MUNDO CAYÉNDOSE A PEDAZOS — 62-1216: ¶188–¶196]; [UNA VEZ MÁS — 63-1117: ¶16]; [EL TERCER SELLO — 63-0320: ¶154].
La organización obstaculiza la Palabra porque fija dogmas (“creemos esto y punto”), impide recibir más luz de la Escritura y somete a los ministros a exámenes humanos en lugar de probarlos por la Palabra. El sistema se magnifica a sí mismo, mantiene separaciones y reemplaza la guía del Espíritu con reglas y estructuras que no pueden vindicar la Palabra viva. Por eso el Hermano Branham dijo que no estaba en contra de las personas en las denominaciones, sino del sistema que las mantiene separadas y les impide recibir. Evidencia: [Dios Ocultándose En La Simplicidad, Luego Revelándose En La Misma — 63-0317M: ¶127]; [SOLAMENTE UNA VEZ MÁS, SEÑOR — 63-1201E: ¶84]; [UNA VEZ MÁS — 63-1117: ¶16].
En resumen, él enseñó que la verdadera Iglesia avanza en la Palabra misma, no en etiquetas denominacionales, y que solo regresando a la Palabra sin organización humana se puede recibir el poder original que la iglesia primitiva tuvo.
“Dios nunca nos ofreció un credo. Él nunca nos ofreció una denominación. [...] Él nos ofreció un Reino. No un sistema denominacional, político; sino un Reino.”
[EL MUNDO CAYÉNDOSE A PEDAZOS — 62-1216: ¶188–¶196]
“El sistema denominacional no vindica la Palabra del Señor.”
[SOLAMENTE UNA VEZ MÁS, SEÑOR — 63-1201E: ¶84]
“Yo no estoy en contra de los hermanos que están en las denominaciones, pero más bien estoy en contra del sistema denominacional, porque trata de magnificarse a sí mismo...”
[Dios Ocultándose En La Simplicidad, Luego Revelándose En La Misma — 63-0317M: ¶127]
“Todo sistema denominacional que alguna vez existió o que ha de existir, vino bajo maldición y cayó, porque no hay otra manera.”
[El Segundo Sello — 63-0319: ¶173]
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