Respuesta:
El Hermano Branham enseñó que la simiente de la serpiente se originó en el Edén cuando la serpiente, descrita como la bestia más sutil que caminaba erguida como un hombre y no como un reptil, engañó a Eva. Este engaño no fue por comer una fruta literal, sino por un acto sexual que produjo Caín, quien no era hijo de Adán sino de la serpiente. Eva recibió la palabra equivocada de Satanás, lo que introdujo la muerte y la hibridación en la raza humana. Dios pronunció juicio sobre la serpiente quitándole las piernas y condenándola a arrastrarse y comer polvo, y prometió enemistad entre la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente. Esta enemistad se cumplió en el Calvario, donde Cristo, la Simiente prometida, venció a Satanás.
Caín, como fruto de esa unión, mostró la naturaleza de su padre: celoso, asesino y religioso, ofreciendo frutos en lugar de sangre. Abel, hijo de Adán, ofreció un sacrificio por fe que Dios vindicó. La Biblia no llama a Caín hijo de Adán en la genealogía justa, que comienza con Set. La simiente de la serpiente continuó a través de la incredulidad, produciendo civilización, ciencia, educación y sistemas religiosos que rechazan la Palabra pura, como las denominaciones que mezclan credos con la fe. Esto se compara con la iglesia moderna que, como la primera Eva, acepta algo distinto a la Palabra y produce hijos espirituales ilegítimos.
Respecto al pecado original, el Hermano Branham lo explicó como un acto de adulterio espiritual y físico: Eva creyó la mentira de Satanás en lugar de la Palabra de Dios, lo que resultó en muerte. Adán, no engañado, participó deliberadamente, y ambos fueron expulsados del Edén. La caída no fue por una manzana, sino por esta relación que abrió la puerta a la hibridación; por eso cada ser humano nace con una naturaleza híbrida y muere, salvo por la verdadera Simiente de Dios que restaura la vida a través de la Palabra. Eva finalmente habría dado a luz al hijo prometido, pero lo hibridó al escuchar sabiduría en lugar de la Palabra.
Estas enseñanzas se basan en que la Palabra hablada es la simiente original; cualquier mezcla produce muerte, mientras que la fe en la Palabra produce vida. La simiente de la serpiente y la de la mujer corren paralelas a través de la historia, culminando en el tiempo del fin. Evidencia: [LA UNIDAD — 62-0211: ¶74–¶78; ¶93–¶96], [EL TIEMPO DE LA SIEGA — 64-1212: ¶301–¶309], [PODER DE TRANSFORMACIÓN — 65-1031M: ¶128–¶140; ¶152–¶156], [LA PALABRA HABLADA ES LA SIMIENTE ORIGINAL 1 — 62-0318: ¶143–¶148; ¶158–¶160; ¶587–¶591], [LA CRUELDAD DEL PECADO, Y EL PRECIO QUE COSTÓ PARA QUITAR EL PECADO DE NUESTRAS VIDAS — 53-0403: ¶95–¶106], [EL ENCUENTRO DE JOSÉ CON SUS HERMANOS — 56-1230: ¶89–¶101], [LA UNIÓN INVISIBLE DE LA NOVIA DE CRISTO — 65-1125: ¶140–¶144].
“Realmente fue una relación sexual; seguro, así fue. Ella se dio cuenta de que estaba desnuda. Y ella tuvo un hijo de la serpiente, que no era ningún reptil, era el más astuto de todas las bestias.”
[LA UNIDAD — 62-0211: ¶78]
“La simiente de la serpiente fue producida por la primera Eva al apartarse de la Palabra. [...] Produjo nuevamente la simiente de la serpiente, rechazando la Palabra.”
[EL TIEMPO DE LA SIEGA — 64-1212: ¶305–¶308]
“Eva, ¿qué—qué hizo ella? Ella recibió la simiente equivocada. ¿Cómo lo hizo? Al creer la mentira de Satanás. [...] Ella recibió la mentira de Satanás. ¿Qué produjo ella al hacerlo? [...] ‘De cierto, no morirás’.”
[LA PALABRA HABLADA ES LA SIMIENTE ORIGINAL 1 — 62-0318: ¶587–¶591]
“Yo creo que Caín era hijo de Satanás. [...] La serpiente no era un reptil, la maldición sobre él lo hizo un reptil. Él era como un hombre, y caminaba erguido. Y él estaba allá en el jardín, y ella cometió adulterio con él y trajo a luz a su primer hijo el cual fue Caín.”
[Preguntas Y Respuestas — 54-0103M: ¶124–¶128]
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